Conoce la normativa que te protege, aprende a detectar fraudes y desarrolla tu formación financiera.
ESMA coordina a los supervisores nacionales para aplicar un reglamento único en toda la UE.
Regula los servicios de inversión: exige evaluar la idoneidad del producto para cada cliente, transparencia en costes y gestión de conflictos de interés.
Marco europeo para criptoactivos. Los proveedores deben estar autorizados y publicar un libro blanco con información clara del activo.
Obliga a entregar el Documento de Datos Fundamentales (KID): 3 páginas con riesgos, costes y escenarios de rentabilidad.
Reglamento de Abuso de Mercado: prohíbe el uso de información privilegiada y la manipulación de precios.
Normas para fondos de inversión colectiva y alternativos, con requisitos de custodia, diversificación y supervisión.
La Directiva 97/9/CE garantiza hasta 20.000 € por inversor si una empresa de inversión autorizada quiebra.
Los estafadores usan técnicas cada vez más sofisticadas. Si detectas alguna de estas señales, detente y verifica.
Consulta los registros de ESMA y del supervisor nacional (CNMV, AMF, BaFin, CONSOB…) antes de invertir.
El portal I-SCAN de IOSCO y las alertas nacionales reúnen entidades no autorizadas.
Si no te entregan el documento de datos fundamentales, desconfía.
Ninguna entidad legítima te pedirá contraseñas, códigos o acceso remoto.
Si has sido víctima, contacta con tu banco, con la policía y con el supervisor nacional cuanto antes.
Los conceptos básicos que todo inversor debería dominar antes de tomar decisiones.
A mayor rentabilidad esperada, mayor riesgo. No existe la ganancia alta sin riesgo.
Repartir la inversión entre activos, sectores y regiones reduce el impacto de una pérdida.
Reinvertir los rendimientos hace crecer el capital de forma exponencial con el tiempo.
Un 1 % anual de comisión puede reducir un 20 % el capital final a 20 años.
Define cuándo necesitarás el dinero: determina cuánto riesgo puedes asumir.
Antes de invertir, reserva entre 3 y 6 meses de gastos en un activo líquido.